20 jul. 2012

Jóvenes sin papeles buscan hacer oír su voz

WASHINGTON.— En una movilización que se ha inspirado en los llamados “freedom rides” —viajes en autobús de grupos multirraciales de jóvenes para rechazar la segregación racial a comienzos de los 60—, decenas de jóvenes indocumentados se han propuesto salir de las sombras para viajar desde Arizona a Carolina del Norte y hacer acto de presencia en la Convención Nacional del Partido Demócrata para exigir una reforma migratoria justa y amplia.
La movilización “Sin papeles, ni miedo” busca denunciar las legislaciones antiinmigrantes que replican los términos de la SB1070 de Arizona para arrinconar a los indocumentados. El 25 de junio, la Suprema Corte declaró la no constitucionalidad de ciertas provisiones de esta ley, pero dejó en efecto la sección 2b que permite a la policía detener e indagar el estatus migratorio de ciertas personas detenidas en Arizona.
“Los indocumentados estamos organizando este viaje para presentar nuestro caso (en el marco de la Convención Demócrata) y para reconducir el debate en el terreno de la migración en la dirección correcta; de la exclusión a la inclusión”, han adelantado los organizadores de esta campaña que tendrá como insignia uno o varios autobuses repletos de indocumentados (“undocubus”) que se trasladarán de Arizona a Carolina del Norte.
El viaje arrancará el domingo 29 de julio en Phoenix, Arizona, la “zona cero” del movimiento antiinmigrante, y culminará el 3 de septiembre en Carolina del Norte, en el marco de la Convención Nacional Demócrata que reafirmará su respaldo a Barack Obama como candidato a un segundo mandato.
“El plan es cruzar el territorio por algunos lugares de gran simbolismo y llegar a la Convención Demócrata para ver si nos reciben como delegados honorarios o para ver si nos excluyen del encuentro”, señalaron participantes de la movilización; el objetivo es que Obama tome una postura clara en el espinoso asunto de la reforma migratoria antes de solicitar el apoyo de los hispanos.
A pesar de que las más recientes encuestas le conceden una amplia ventaja a Obama entre el electorado latino (70%), contra 22% del republicano Mitt Romney, el resabio de frustración que han dejado las cifras record de deportaciones —más de un millón y medio durante su administración—, han convertido al presidente Obama en un “candidato a prueba” del electorado latino.
Obama llegó ayer a Florida para participar en diversos mítines. El estado podría ser decisivo en las elecciones de noviembre.
Entre tanto, una encuesta de CBS/The New York Times reveló que Obama y Romney se mantienen empatados. El presidente tiene 46% de intención de voto; el ex gobernador de Massachusetts, 47%. (Con información de agencias)

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