20 jul. 2012

Españoles expresan repudio a recortes

MADRID.— Cientos de miles de personas entre hombres, mujeres y niños, de todas las edades y las profesiones, con empleo y sin empleo, jubilados y hasta amas de casa, salieron ayer a las calles de toda España en más de 80 ciudades y pueblos del país, en decenas de manifestaciones convocadas por los dos sindicatos principales, Unión General del Trabajo (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) y más de mil organizaciones de todo tipo.
Lo hicieron para protestar por los recortes llevados a cabo por el gobierno del conservador Mariano Rajoy (Partido Popular), que incluyen fuertes subidas de impuestos para todos los ciudadanos y disminución de salarios para los más de dos millones 600 mil funcionarios que hay en el país, a quienes se les ha quitado la paga de Navidad. Además de recortes en las prestaciones por desempleo y en las ayudas a las familias que tienen personas dependientes.
Con gritos de “Mariano, no llegas al verano”, “Esto es un atraco, manos arriba”, “El próximo parado, que sea un diputado”, luciendo playeras con el lema “Yo una vez tuve derechos” y con pancartas que rezaban “Quieren arruinar el país”, estudiantes, funcionarios, actores como Javier Bardem y Marisa Paredes, escritores como Benjamín Prado, periodistas, maestros, arquitectos, médicos, informáticos y hasta guardias civiles y policías recorrieron las calles de pueblos y ciudades como Madrid —donde según cifras de los sindicatos se manifestaron 800 mil personas—, Barcelona, Sevilla, Zaragoza y Bilbao entre otras muchas, formando enormes mareas verdes, como los maestros que lucían playeras de ese color; negras, como los mineros; blancos, como algunos médicos, enfermeras y auxiliares sanitarios; o con sus cascos en la cabeza, como hicieron los bomberos.
Apenas unas horas antes de que comenzara la protesta de Madrid, la más multitudinaria de todas, el gobierno aprobó en el Congreso de los Diputados y gracias a su mayoría absoluta (todos los demás partidos votaron en contra y Unión del Pueblo Navarro se abstuvo) dichas medidas en forma de Real Decreto.
Un “tijeretazo” que constituye el mayor ajuste de la historia de la democracia, que incluye un recorte de 65 mil millones de euros en los próximos dos años y duras medidas entre las que destacan la subida del Impuesto del Valor Añadido (IVA) del 18 al 21%, la eliminación de la paga de Navidad para los dos millones 600 mil funcionarios, la reducción del subsidio de desempleo y el endurecimiento de los requisitos para cobrarlo y para recibir ayudas a la dependencia de personas mayores o con minusvalías. Una votación que tuvo lugar tras un debate de cinco horas y media y en el que el presidente Rajoy no estuvo presente y sólo acudió a votar. Lo que fue muy criticado por los partidos de la oposición, que le acusan de no dar la cara.
España vivió ayer una oleada de indignación y sus ciudadanos salieron a las calles a protestar. En Madrid la ciudad amaneció con un sabotaje. Casi un centenar de furgones de policía aparecieron con las ruedas ponchadas en un recinto policial de Moratalaz (Madrid), y el ministerio del Interior cree que habrían sido los propios policías, a quienes por ser funcionarios se les ha rebajado el sueldo y retirado la paga de Navidad, los autores de los pinchazos.
Unas horas más tarde, en Barcelona, un grupo de trabajadores de Renfe (Red de Ferrocarriles Españoles) se manifestaron en la estación de Sants al grito de “por un ferrocarril público y social”, y cortaron el tráfico durante casi dos horas.
Y ya por la tarde el país se llenó de gente manifestándonse en las calles de las principales ciudades. En Madrid lo hicieron desde la Plaza de Neptuno a la Puerta del Sol. “Me han rebajado el sueldo tres veces en los últimos años y me han quitado la paga de Navidad”, contó María, de 53 años, maestra de un colegio de secundaria. “Y tengo a mi marido sin trabajo desde hace dos años y sin cobrar ningún tipo de ayuda, y dos niños de 15 y 17 años”, relató. “No sé cómo vamos a vivir sólo con mi sueldo que cada vez es menor”, se quejó. También Paula, enfermera en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, se quejó de la situación. “Nos bajan los salarios y nos suben los impuestos. Yo no voy a poder llevar a mis hijos a la universidad porque las tasas están altísimas”, relató. “Y he intentado buscar otro trabajo en mis horas libres para ganar más pero no encuentro nada”, añadió. “El gobierno nos ha engañado. Ha hecho todo lo que prometió que no haría, y nos está asfixiando. Muchos de nosotros no podemos más y por eso estamos hoy aquí”, aseguró.
También Álvaro, licenciado en Informática de 23 años, criticó las medidas del gobierno. “Rajoy rescata bancos y se olvida de la gente. Es un sinvergüenza”, dijo. “Yo soy uno de esos jóvenes licenciados, que habla idiomas y que no tiene futuro. No he trabajado nunca y tal y como está la situación no creo que encuentre trabajo en los próximos años”, pronosticó. “Por eso estoy hoy aquí”, reconoció. “Y por eso seguiré manifestándome siempre que pueda”.

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