15 ene. 2013

Registran moderadas filas para trámite de pasaportes en Cuba


Con la ilusión de convertirse en futuros turistasmundiales, los cubanos acudían hoy por segundo día consecutivo a las oficinas de expedición de pasaportes, tras la entrada en vigor de la nueva Ley Migratoria.
En algunas oficinas del Carné de Identidad y de Inmigración y Extranjería la afluencia de personas fue algo superior a lo habitual porque muchos, además de iniciar trámites, buscaban información adicional.
Las filas en esa institución creada y desarrollada por 50 años de Revolución, resultaron más moderadas de lo que creyeron quienes auguraron aglomeraciones para aprovechar la oportunidad de viajar al exterior, una vez derogadas las restricciones vigentes.
Pasaporte actualizado y legalizado, visa del país receptor y boleto aéreo, serán los únicos documentos que necesitarán los viajeros para cumplir un sueño acariciado durante décadas por generaciones de cubanos.
Con las nuevas regulaciones migratorias, ya son innecesarias las cartas de invitación o los permisos de salida, y el tiempo de permanencia en el exterior se extendió de 11 a 24 meses sin necesidad de cumplir algún otro trámite.
Sin embargo, el Decreto-Ley 302, que modifica la Ley de Migración de 1976 de Cuba, establece regulaciones especiales para "preservar la fuerza de trabajo calificada" o, en el lenguaje de los medios oficiales, "frenar el robo de cerebros".
Esta medidas de restricción selectiva afectan a graduados universitarios y directivos que se desempeñen en actividades vitales para el desarrollo social, económico y científico-técnico del país, así como atletas de alto rendimiento.
Médicos consultados dijeron, bajo condición de anonimato, haber sido notificados de que también quedó sin efecto una resolución ministerial de 2004 que obstaculizaba la salida por motivos personales del personal del sector de la salud.
Además de contar con el dinero suficiente para habilitar su pasaporte (100 dólares, en un país cuyo salario promedio es de 20 dólares mensuales), los potenciales viajeros deben comprar su boleto aéreo y obtener la visa del país de destino.
"Al fin voy a poder conocer que hay más allá del Malecón (la avenida costera que bordea la capital cubana)" , comentó Yuniel Arencibia, un graduado universitario de 28 años que esperaba su turno en la fila para gestionar su pasaporte.
"Esto tenía que haber sido aprobado hace años, como muchas de las medidas que ahora está aplicando (el presidente) Raúl Castro", dijo Alberto Llorente, de 52 años sobre la apertura migratoria.
Pero las nuevas regulaciones de viajes del gobierno de Raúl Castro tiene sus detractores al otro lado del Estrecho de Florida.

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